lunes, 28 de diciembre de 2009

Trocos


Ignacio Ruíz Quintano en ABC.


Una mujer es siempre un pretexto, pero un troco es siempre una mujer.
España es hoy un país de trocos dirigido por un gobierno de trocos, con Maritere de troco mayor.
Mientras el columnismo zen se ocupa en arreglar el mundo haciendo un tetris de lugares comunes, alguien ha de reparar en el fenómeno troco.
Pero ¿qué es un troco?
Un caballero que iba a los toros en Bilbao dio con un grupo de antitaurinos en el que descubrió a la esposa de un gran amigo suyo que pasó de gritar ¡asesinos!, ¡asesinos! e !hijos de p...!, !hijos de p...!, que son los gritos animalistas más comunes, a soltarle al amigo una maldición que viene a ser como una Némesis del Sepu:
¡Ojalá te aburras!
Bueno, pues eso es un troco, la cual, por cierto, continuó, tan terne, con su lucha.
Mi hijo no quiere que uno escriba de trocos porque está convencido, como la mayoría de los de su generación, que en el papel impreso las palabras más frescas se resecan y mueren, y ellos tienen en la palabra troco una revelación del lenguaje que les sirve de contraseña y que les sabe a moneda nueva. De madrugada, a las puertas de los garitos del trasnoche madrileño, en las caras de esa moneda se confunden, para ellos, Adán y Eva.
En el rostro equívoco de Rimbaud dice Ruano se confundían Adán y Eva. Él era adámico y évico. La geografía hizo de serpiente, y su propio corazón, de manzana.
Estos chicos que danzan en torno de los trocos no saben quien fue Rimbaud (aquel desertor de Java que, después de vivir en la selva solo, desnudo, como un mono, riéndose a carcajadas y haciendo operaciones aritméticas que le divertían más que la literatura, apareció en Egipto), pero intuyen lo que es ser uno mismo el ángel que se seduce a sí mismo y que ha de caer en el pecado de gesto femenil con la ingenuidad del hombre.
¡Ojalá te aburras! los maldicen los trocos.
El troco llena las calles, las playas... y las plazas de toros. No es que el troco no sea guapa (palabra rotunda, sin traducción posible; palabra tremenda, que llena toda la boca); es que es muy fea, de una fealdad pueril, como diría el gran catador de trocos: sin cultura, sin serenidad, sin tragicismo. En las plazas de toros, ahora que se están quedando con ellas, los trocos olean a Morante, que les parece un humo dormido, una gracia como esmerilada en una intuición de tristeza. ¿Por qué hemos permitido que el troco se adueñara de nuestra vida pública?
Dejar de insultar al microbio y estudiar a la enfermedad, aconsejaba la vieja psiquiatría.
Y eso es lo que uno ha hecho en lo que Morante pegaba sus pingüis a la bilbaína, llegando a la conclusión de que lo que más les gusta a los trocos de Morante es El Lili, cosa en la que no van a fijarse los revisteros, porque los revisteros están con el cuento de que Joselito Pepito, no el Gallo es el nuevo Victorino Martín. ¡Aste Nagusia!

lunes, 21 de diciembre de 2009

Cierta estrategia para no salir contaminado


Albert Boadella en su blog.


Vivir en un territorio que se halla bajo los efectos de una epidemia mental es algo que requiere cierta estrategia para no salir contaminado, o lo que es aún peor, no acabar en la paranoia precisamente por contagio de paranoicos. Tampoco puedes llegar a obsesionarte pensando que el virus afecta a la totalidad de la población y que cuando alguien te mira por la calle es para increparte por tu falta de adhesión al delirio regional. Sin embargo, esta forma de supervivencia en territorio comanche requiere cosas imprescindibles que no se pueden descuidar. La primera y esencial es relacionarse solo con ciudadanos inmunes. Es una obviedad claro, pero la estrategia no resulta tan sencilla porque externamente los enfermos pueden aparentar a menudo ser gente sensata, razonable e incluso educada (esto último cada día más difícil en Cataluña) y cuando menos lo esperas y empiezas a tomarles afecto te lanzan un “Si pero en Madrid es aun peor…” Naturalmente, el síntoma te obliga a salir zingando y seguir convencido de que el aislamiento es la única posibilidad de evitar contagios y sucumbir a la paranoia en sentido contrario. Lo demás es pura rutina de abstención a la lista de siempre.
TV3
Catalunya Radio
El RAC
El Avui
La Vanguardia
Las ediciones regionales de los periódicos nacionales
El digital e-noticies
Y finalmente, algunas secreciones comarcales como el Punt Diari, Regiò 7 y El Nou 9
Así de fácil. Siguiendo tales pautas se puede vivir con la misma tranquilidad y soledad aséptica que lo haría cualquier ciudadano en Alaska con la diferencia de un clima bastante más soportable.
Evidentemente, eso siempre que a la masa de enfermos no les de por buscar las razones de su incontestable superioridad en el Rh y en el control de los árboles genealógicos.
Entonces, además de Segovia, siempre nos quedará París
Hasta el lunes… si Dios quiere

domingo, 20 de diciembre de 2009

El Follonero, Montilla, Patxi y la respuesta que conocemos todos los catalanes...

Este video corresponde al programa de La Sexta "Salvados". En el minuto 7:20, el Follonero hace una pregunta a José Montilla y Patxi López.



"Tú gobiernas con ERC y tú gracias al PP, ¿Estáis en el mismo partido, vosotros?, ¿Los dos sois del Partido Socialista?...Ellos responden, escurriendo el bulto, con el patetismo habitual del político en un programa de humor. La verdadera respuesta la conocemos todos los catalanes: "Los dos pertenecemos al partido TPLPYALE (Todo Por La Pasta Y Abajo Los Escrúpulos)

viernes, 18 de diciembre de 2009

Reflexiones de un naturalista confuso


Félix de Azúa en El Periódico de Catalunya


Confieso que soy un devoto de los programas meteorológicos. Lo primero que hago cuando llego a una ciudad es buscar el canal local para catar el programa del Tiempo. Los hay suntuosos y los hay miserables. Estos últimos indican un talante fatuo y un seso de corcho. Algunos programas del Tiempo añaden apostillas sobre rocío escarchero, nieves rosadas y crías de oso panda. Son emisiones (como manda la cadena) de Yo-amo-la-Naturaleza. Bien es verdad que la Naturaleza es una señora que se murió en el siglo XVIII y cualquiera que haya cursado estudios sabe que ese concepto es un placebo para no quedarnos solos en el cosmos. La Madre Naturaleza suplanta a la Virgen María.

En estos programas, sin embargo, se insiste una y otra vez en el tópico de que los humanos estamos destruyendo la Naturaleza, como si se tratara de dos órdenes distintos, de un lado los humanos y de otro la naturaleza. Así, por ejemplo, se dice que los humanos estamos calentando el planeta o malogrando seriamente el ecosistema. Bueno, es cierto que el clima cambia (siempre ha cambiado), que el entorno es cada vez más asqueroso (sobre todo donde yo vivo), es cierto que de repente en un río catalán aparece un cangrejo belga que se come a las vacas (también se murieron los dinosaurios), todo esto es cierto, y más todavía: los glaciares se escoñan, los ríos se pudren, el mar es una cloaca y el ayuntamiento de Barcelona ha colgado unos adornos de Navidad que parecen traídos de Somalia por esos vascos tan agradecidos. Es cierto. Pero estas catástrofes las causa la Naturaleza, si es que entiendo yo lo que denota ese nombre, y no el humano, que no pasa de ser otro invento de la evolución, como las monas. Y si las abejitas hacen panales, pues nosotros hacemos campos de fútbol y centrales nucleares. Tan "natural" es lo uno como lo otro, a menos de que Dios creara el cosmos y luego, en otro pronto, al humano entero, según sostiene Roma desde hace unos siglos.

Si la Naturaleza se está suicidando (lo que es muy posible) que no nos culpen a nosotros, pobres de nosotros.

miércoles, 2 de diciembre de 2009

Doctor, ¿verdad que no nos haremos daño mutuamente?


La opinión de Ángel Sánchez Ponce


Según el barómetro del CIS del mes de Septiembre, la corrupción en España preocupa solamente al 1,4% de los españoles. ¡La corrupción no preocupa! ¡uhmmm! una de dos, o el pillaje tiene buena prensa entre nuestros paisanos y, en caso de poder, todos haríamos lo mismo, o bien, damos por perdida la batalla contra esa expansiva epidemia.

Y si no preocupa a la ciudadanía ¿por qué habría de preocupar a sus representantes políticos? a los hechos me remito, en 2007, según información de El Mundo, la mesa del Parlament recibió un informe de la Sindicatura de Cuentas, donde se detallaban las malas prácticas urbanísticas que se daban en Santa Coloma de Gramanet y ningún grupo político requirió la comparecencia del síndico para explicar la situación: ahora sabemos que no se trató el tema en sede parlamentaria porque el orden del día era muy extenso, del mismo modo, el Parlament tenía conocimiento de las actividades irregulares de Millet, desde bastante antes de que se descubriera el pastel del Palau, sin embargo, no se tomaron medidas al respecto, hemos de suponer que el orden del día seguía siendo inabarcable.

No es de extrañar, pues, que en referencia al caso ‘Pretoria’ el diario Público nos ofrezca este titular: “Montilla y Mas ponen sordina a la corrupción. Ambos eluden los reproches para que la operación no aumente el desapego por los políticos”. Entiendo yo que lo sensato sería pensar lo contrario, es decir, que el escaqueo descarado, ese silbar mirando para otro lado, por parte de ambos dirigentes, empeora la percepción que tiene el ciudadano por sus representantes y fomenta el desapego hacia ellos.

Sucede que lo que han protagonizado gobierno y principal partido de la oposición en el Parlament es obedecer al patriarca Pujol, que poco antes había afirmado en la televisión pública catalana: ‘no conviene tirar de la manta porque todos saldremos perdiendo’; así, dicho con naturalidad, pontificando, saboreando la certeza de que nadie de entre la clase política catalana alzará la voz contra tamaña desvergüenza.

Así las cosas, han tenido que ser instituciones de fuera de Cataluña, ¡qué ultraje!, como la Audiencia Nacional, la Fiscalía y la Inspección de Hacienda, las que han tirado de la manta debido a que aquí, o han faltado redaños o todos tienen algo que ocultar. Y esto es lo que hay, nada que no se parezca a lo que ocurre en otros lugares, sólo que aquí, lo hacen unos tipos envueltos en la bandera de Wifredo. Nos chulean, nos trajinan, nos hacen pagar la cama y, cuando se les descubre, solo aciertan a insinuar lo que el paciente aquél a su dentista. En vista de ese exiguo 1,4 %, tal vez, nos lo merecemos.

sábado, 28 de noviembre de 2009

Los terribles contrastes


HERMANN TERTSCH

HA sido probablemente lo más reconfortante de esta semana. Angela Merkel ha hablado ante el pleno del Congreso norteamericano, Casa de Representantes y Senado unidos. Ha sido un discurso como el que muchos soñamos escuchar de nuestros propios representantes y líderes. Muy pocos han sido los dirigentes extranjeros que han recibido semejante deferencia en Washington. Se ha dicho que Konrad Adenauer, el padre de la República Federal Alemana, hace la friolera de 56 años, recibió el mismo honor. No es exacto. Adenauer habló ante ambas cámaras, el único canciller alemán hasta ahora en hacerlo, pero no en sesión conjunta. Angela Merkel ha adquirido así un puesto muy especial en la jerarquía de relaciones con la administración norteamericana. Ante actos realmente históricos como éste producen hilaridad cuando no vergüenza los patéticos esfuerzos de algunos de presentar su foto semigótica con Barack Obama como un encuentro planetario. Y el efímero encuentro en el Despacho Oval como el principio de una larga y profunda amistad. Pero eso sucede cuando quien habla no sabe nada de casi nada y mucho menos de historia, de simbolismos, de la profundidad que confiere a las relaciones políticas y humanas una comunión de valores. Cuando no se sabe más que de insidias barriobajeras de trepadores e intrigantes de partido semileninista. Si hay algo que ofende quizás más que la incompetencia y el desprecio a la inteligencia ajena es la ignorancia paleta de la que hacen gala algunos dirigentes de este Partido Socialista nuestro, sobre todo los que más hablan. Ignaros arrogantes con trajes y vestidos nuevos que jamás habrían podido comprarse con un salario merecido en el mercado libre. Ustedes ya saben quiénes son.
El discurso de Merkel no tiene desperdicio por su altura de miras, su calidad humana y su sabiduría política. Por supuesto que muy probablemente no sea todo el texto obra suya. Pero suya es la responsabilidad de haber escogido a la gente adecuada para que el discurso que aprobó y pronunció ante el Congreso en el Capitolio haya sido de lo mejor que se ha podido oír en mucho tiempo sobre los retos y los anhelos de la libertad. Sobre la dignidad de la persona y sobre la grandeza de la política, sobre el sacrificio y sobre la gratitud inexcusable a quienes lo hacen, sobre la fuerza de las ideas y el peligro de su debilidad para todos los valores que los hombres libres han de defender. Decenas de veces fue interrumpida por los aplausos y al final de su discurso toda la sala se puso en pie para brindar a la canciller varios minutos de ovación continua y entusiasta. Merkel habló de su infancia y juventud en una dictadura comunista que aquí aún muchos defienden. Y de sus sueños desde entonces del gran país de las oportunidades infinitas que otorgan el esfuerzo, el talento y la libertad. Habló de la grandeza de la democracia que da vía libre al individuo. Y por tanto de la miseria de los experimentos sociales que desde el Estado reprimen al ser humano en aras de promesas de felicidades futuras imposibles y siempre a la postre sangrientas. Merkel dio una lección de historia de una mujer que, súbdita de una dictadura miserable, ha logrado dirigir a la mayor potencia europea. Y lo hizo dando las gracias a Estados Unidos, que tantos hijos ha sacrificado por la libertad de tierras lejanas a las que sólo los unían sus antepasados. Grandeza había en sus palabras. Vergüenza daba recordar la charlatanería buenista y provinciana de nuestro Gran Timonel en su breve paso por Washington.

lunes, 23 de noviembre de 2009

domingo, 22 de noviembre de 2009

Doñana: chapapote sin Nunca Mais


Antonio Burgos en ABC


ME encantan estos ecologistas. Estos ecologistas a los que me refiero no son los amorosa y desinteresadamente preocupados por el medio ambiente, sino los pegatineros y piqueteros del «Nunca mais». Hablan o callan según sea la conveniencia política de quienes les dan las instrucciones y la consigna del día para utilizar el agujero de ozono contra la derecha y contra el Papa si se tercia.
¿Cuántos desastres medioambientales mayores que el del chapapote en la Costa de la Muerte ha habido posteriormente en España, pero como ya habían echado al PP de La Moncloa, que era de lo que se trataba, estos ecologistas han estado más callados que la gente viendo la más que tomista, escolástica mano izquierda de El Cid la otra tarde en las Colombinas de Huelva? Vámonos por Huelva, que dicen los que van a cantar un fandango. El fandango que quiero cantar, aunque desentone de la corrección política impuesta por la dictadura del pensamiento único, es que me gustaría preguntar a uno de estos ecologistas de mierda cómo se le llama al «chapapote» en el término municipal de Almonte o, al otro lado de la desembocadura del Guadalquivir, en Sanlúcar de Barrameda y en la Punta de Malandar. Porque, señores, ni Costa de la Muerte ni leches. En la Costa de la Muerte había cuatro criaderos de percebes y cuatro piedras locas, preciosas, eso sí. Pero en el término municipal de Almonte, en sus privilegiados 40 kilómetros de playa, está el antiguo Coto de Doñana, hoy Parque Nacional. Que nuestro dinero nos cuesta por cierto. Y en aquel entorno, maravilla de la Naturaleza, patrimonio de la Humanidad y sigan ustedes poniendo elogios, se ha producido un vertido de crudo, si no tan intenso como el de la Costa de la Muerte, que pintó de Rey Baltasar al litoral gallego, sí al menos extenso, a lo largo de 14 kilómetros de esa costa virgen y privilegiada, donde sólo pueden poner el pie los coquineros... y los presidentes del Gobierno que se van a Doñana a mangar veraneo gratis total.
En el puerto exterior de Huelva se rompió una tubería de petróleo, se produjo un vertido de crudo en toda regla, las corrientes arrastraron lo que antes se llamaba «marea negra» hacia Poniente, hacia Mazagón y Matalascañas, y las que eran conocidas de antiguo como Playas de Castilla se han llenado de galletas de fuel. Galletas conocidísimas. Gracias a los ecologistas profesionales de carné y pancarta, sabemos en España de las galletas de fuel más que de las galletas Fontaneda. Pero a efectos de los profesionales del ecologismo, hay galletas de fuel y galletas de fuel. Como la cerveza con alcohol y la cerveza sin alcohol, o como la leche entera o la desnatada, para los ecologistas de guardia y de consigna hay galletas de fuel del PP y galletas de fuel del PSOE. Como el colesterol bueno y el colesterol malo, las dañinas son las galletas de fuel del PP, que son las llegan a las playas cuando ese partido está en el poder: ejemplo, la Costa de la Muerte y el «Nunca Mais». Pero las galletas de fuel del PSOE son completamente inocuas. Es más, hasta cierto punto son convenientes, porque siempre pueden ser aprovechadas para dar a las playas un escamondado a fondo mientras se quitan.
Las que han llegado a Doñana, a las playas vírgenes del Parque Nacional, a aquella maravilla paradisíaca, son, en efecto, galletas de fuel del PSOE. Del PSOE que está en el poder en Madrid, en la Junta de Andalucía, en la Diputación de Huelva y hasta en el Ayuntamiento de Almonte. Así que de «Nunca mais», nada, chicos, toca callar. ¿Se imaginan la que tendrían liada a estas horas los gachós del «Nunca mais» si el chapapote hubiera llegado a Doñana con el PP en el poder? (Mentís final: ZP no es gafe. A Doñana ha llegado el chapapote con ZP mangando veraneo gratis total en La Mareta).

sábado, 21 de noviembre de 2009

No hago política: digo la verdad.

"No hago política: digo la verdad", esto es lo que gritó el cantante Manolo García, en su última actuación barcelonesa. En este país, mentiroso es sinónimo de político. Ese es un gran déficit, cada mentira de un político es un paso más hacia la abstención.
Manolo García que mienta lo que quiera, lo importante es que siga cantando temas como "Insurrección", el clásico de EL último de la fila.

viernes, 20 de noviembre de 2009

Hablad en castellano a vuestros hijos


Jesús Royo en La Voz Libre.




Cuando se proclamó la República, en el año 31, un familiar mío iba a escuela. Entonces pusieron una clase de catalán. Su padre, catalán de pura cepa, protestó: no quería que le enseñasen el catalán. Decía: “la República, que mande en la República; en mi hijo mando yo”. El catalán, según él, ya lo hablaba en casa, ya lo sabía de sobra. En la escuela, decía, debía aprenderse el castellano, la lengua útil.

Parte del drama de los hijos de los inmigrantes es que, con la escuela franquista, teníamos muy pocas posibilidades de aprender el catalán. Y, sólo con el castellano, las posibilidades de acceder a todas partes eran muy limitadas.

Los que durante el franquismo reclamábamos el catalán en la escuela, creíamos que era un derecho también –y sobre todo– de los inmigrantes: para romper el gueto lingüístico en que se encontraban confinados.

Ahora, las cosas puede que sean al revés. Si toda la escuela es en catalán, los niños catalanohablantes están teniendo con el castellano un contacto esporádico y tangencial. Ya empiezan a salir promociones de chicos con un castellano que da grima. Esos muchachos llenarán despachos y oficinas, y se empezará a notar su deficiente preparación en lengua castellana. Quizá dentro de poco veremos que el mercado laboral prefiere a los chicos castellanohablantes: con un buen catalán, pero con un castellano castizo, vivaz y auténtico. No me extrañaría que pronto pidiesen más castellano en la escuela precisamente los padres de los niños catalanohablantes. Eso sí sería una ironía.

En las parejas mixtas –como la mía– se plantea en qué lengua hablar a los hijos. Yo, en el año 80, escogí el catalán, en parte por solidaridad con la lengua perseguida, y también porque la escuela era aún castellana. Hoy quizá escogería el castellano como lengua familiar: el catalán ya lo aprenden en la escuela.